jueves 20 de octubre de 2011

Y es que hay que estar un poco loco...


No habría mayor obra de arte que reinventar la realidad, voltear a todas partes y no saber el nombre de nada, ni para que sirven ni para que no sirven las cosas. No saber quienes somos, porque somos y para que estamos donde estamos y no saber como se llama y que es donde estamos.

La música es así... con algunos sonidos cometiendo algunas melodías, armonías y ritmos pueden evocar millones de sensaciones, provocar millones de imagenes imaginarias y si la emoción es así de abrumante hasta provoca percibir olores y temperatura especial... sentir la música hasta en la piel.

Y es que hay que estar un poco loco para poder despojarnos de todos eso que nos impide disfrutar de las cosas, no solo del arte sino de los aspectos más rutinarios de la vida diaria.








Compartir post